Martín Lutero y su post en Facebook que sacudió a Europa en el siglo XVI

31 Oct 2020 0 comentario

Hace 503 años, el 31 de octubre de 1517, un monje alemán publicó en su página de Facebook un post que sacudiría a Europa y al mundo. Fue Martín Lutero. No inventó nada, pero recordó las verdades de la Biblia que habían sido dejadas de lado. Aquí hay un resumen de su vida.

Martín Lutero nació en 1483 en Alemania en una familia católica tradicional. Como mucha gente de la época, creció con un gran temor de la muerte. Para Lutero, la idea de morir y tener que presentarse ante Dios lo aterrorizaba. Era consciente de que era culpable ante Dios, y que Dios no podía cerrar los ojos ante sus malas acciones. Se da cuenta de la enorme diferencia entre su injusticia y la pureza de Dios.

Las obras de Martín Lutero no son suficientes

Es por eso que un día, escapando por poco de la muerte en una tormenta, hizo la promesa de dejar de estudiar derecho y se convirtió en monje. Como monje, Martín Lutero era muy exigente consigo mismo. Creía que haciendo el mayor bien posible podía obtener la gracia de Dios y tener en una buena relación con Él. Esto es lo que la iglesia enseñaba en esa época, y esto es lo que Lutero creía.

Sin embargo, a pesar de sus mejores esfuerzos, e incluso convirtiéndose en sacerdote en 1507, no pudo alcanzar el estándar de pureza de Dios. Nunca sabía si había hecho lo suficiente para obtener la gracia de Dios, que era entendida por la Iglesia Católica como un poder que Dios da al hombre para ayudarlo a hacer buenas obras. Mientras más trata Lutero de volverse puro con sus propias fuerzas, más ve las cosas malas en su vida.

Lutero empieza a estudiar la Biblia

A la edad de 28 años, en 1512, Martín Lutero recibió su doctorado en teología. Se convirtió en profesor de la Universidad de Wittenberg y es entonces cuando todo empezó a cambiar para él.

Como profesor, Lutero comienza a estudiar varios libros de la Biblia (Salmos, Gálatas, Romanos). Mientras los lee, comienza a dudar de lo que la iglesia enseña. Algunas cosas parecían ser contrarias a la Biblia.

Su famosa «publicación de Facebook» del 31 de octubre de 1517

Consciente de esto, fue en esta época, el 31 de octubre de 1517, que Lutero publicó su «post de Facebook que sacudiría a Europa».

Bueno, está bien, en realidad no hizo una publicación en Facebook. Pero lo que hizo es parecido. Colgó 95 tesis contra la práctica de las indulgencias 1 en el lugar de la ciudad donde se publicaban los anuncios importantes. Era sólo una forma de expresarse y de provocar el debate entre los teólogos. Gracias al nuevo invento de la época, la impresora, sus ideas se extendieron rápidamente.

Estas 95 tesis, o esta publicación de Facebook, van a provocar, poco a poco, una reacción en cadena. Esto llevará a Lutero, que probablemente aún no comprendió el mensaje del Evangelio en esa época, a indagar más profundamente sobre lo que la Iglesia Católica enseña, y a oponerse a ello.

Lutero descubre el Evangelio

Llamado a retirar sus comentarios, Lutero continúa el estudio de la Biblia. Poco a poco, estudiando, llega a una comprensión adecuada del Evangelio. Descubre, sobre todo al estudiar la carta a los Romanos, que el evangelio es un mensaje de gracia. No una gracia que Dios da para ayudarnos a hacer buenas obras para merecer la salvación, sino el perdón que Dios ofrece – gratuitamente y sin ningún trabajo para merecerlo a aquellos que ponen su confianza en Jesús.

Se da cuenta de que el Evangelio revela cómo Dios nos declara justos a sus ojos. No porque seamos justos en nosotros mismos, sino porque Jesús ha tomado nuestros pecados sobre sí mismo, y nos ofrece su perfecta justicia. ¡Qué buena noticia! Lutero puede finalmente encontrar en el mensaje del Evangelio la paz con Dios que tanto deseaba. Está salvado, es un hombre nuevo.

Lutero entonces se da cuenta más claramente cuán equivocada está la iglesia católica. Se da cuenta de que está llevando a mucha gente en su camino. No sólo por el contenido del Evangelio en sí mismo, que es muy grave, sino también por otras prácticas como el lugar del Papa, la autoridad de la tradición sobre la Escritura, o la práctica de los sacramentos. Empieza entonces la lucha de su vida para enseñar fielmente el mensaje de la Biblia.

En 1521, fue convocado a Worms (en Alemania) y es llamado a retractarse, es decir, a renunciar a todo lo que había escrito. Lutero no acepta, y responde:

«Si no se me convence mediante testimonios de la Escritura y claros argumentos de la razón… por los textos de la Sagrada Escritura que he citado, estoy sometido a mi conciencia y ligado a la palabra de Dios. Por eso no puedo ni quiero retractarme de nada, porque hacer algo en contra de la conciencia no es seguro ni saludable. ¡Dios me ayude, amén!»

Martín Lutero

Habiendo sido expulsado de la iglesia católica antes de eso, Lutero continúa escribiendo muchos libros que permiten a mucha gente redescubrir el mensaje del Evangelio. También va a traducir la Biblia en el idioma popular de la época, para que todo el mundo pueda tener acceso directo a la Palabra de Dios.

Agradezcamos a Dios por Lutero y mantengamos nuestros ojos puestos en Jesús. Esta es la vida llena de desafíos que tuvo Martín Lutero en el siglo XVI. Así que, para terminar:

  • Demos gracias a Dios por el redescubrimiento del Evangelio. Cuando la iglesia estaba gravemente equivocada, Dios usó a Lutero para recordar la buena noticia de Jesús – la única que puede salvar de verdad. ¡Gloria a Dios por este periodo de la Reforma!
  • Demos gracias a Dios por el coraje de Lutero. Lutero se atrevió a afrontar un gran desafío. Pero su prioridad, más que agradar a los hombres, era ser fiel a la Palabra de Dios. ¡Alabado sea Dios por el valor que tuvo Lutero!
  • Demos gracias a Dios por el Evangelio que nos ha dado. Lutero no era perfecto, tenía defectos. El propósito de este artículo no es convertirlo en un santo, sino motivarnos con lo que Dios ha hecho a través de este hombre. Hablando de Lutero, no debemos dejar que nuestros ojos se fijen en él, sino que debemos elevarlos a Jesús.

Porque es Jesús quien es el centro del mensaje que Lutero presentó. Es Jesús quien vino a traernos la paz con Dios que Lutero deseaba tanto. Es Jesús quien murió para hacernos justos ante Dios, algo que ni Lutero ni ningún hombre es por naturaleza. Es Jesús quien es el centro de la fe cristiana. Es Jesús quien es el centro del mensaje que Lutero y otros presentaron en el siglo XVI. Así que gloria a Dios por Jesús, a quien el Evangelio nos revela como nuestro Salvador y Señor!

Notas

1 Una de las prácticas de la época era vender certificados, llamados indulgencias, que aseguraban a la persona que los compraba o a un ser querido menos tiempo en el purgatorio, o menos obras de penitencia a realizar.

Auteur : La Reb

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